Quien pierde sus orígenes pierde su identidad

    Intervención de Inma Martinez, secretaria de formación sindical y fundaciones de CCOO de País Valencià en la jornada sobre movimiento obrero “Antifranquismo y Democracia. ¡Hicimos!” en la mesa redonda sobre “La formación sindical y los valores históricos. Hicimos”.

    24/05/2018.
    Inma Martínez, secretaria de formación sindical y fundaciones del País Valencià

    Inma Martínez, secretaria de formación sindical y fundaciones del País Valencià

    “Quien pierde sus orígenes pierde su identidad”
    Canción de Raimon.

    Nuestra sociedad, tal como analiza el sociólogo polaco Zygmunt Bauman, se ha ido transformando de una sociedad sólida, estable, repetitiva, previsible, en una sociedad líquida, flexible, voluble, de consumo rápido donde los valores como la lealtad o el compromiso son casi vergonzosos. Indicador de esto pueden ser frases que algunas veces hemos podido escuchar cómo –“y tú que sacas con estar afiliada a un sindicato”, o “yo solo soy leal al dinero”…

    En una sociedad como esta también hay unos prejuicios y juicios de valor, unas formas de actuar donde todo aquello que pueda contribuir al desarrollo humano como estudiar filosofía o conocer la historia, se desecha, porque “no vale para nada”, no hace falta más que ver los intentos por reducir en los planes de estudio asignaturas como filosofía para aumentar tiempo en otras que se consideraban más prácticas como las matemáticas, que evidentemente son necesarias, pero como el resto.

    Por ello en una sociedad de consumo como la que estamos ya viviendo, nosotros no podemos caer en esa trampa de pensar que la formación sindical debe ser algo práctico donde deben saber de nóminas, contratación, de negociación colectiva... si eso por supuesto que hay que trabajarlo aunque sin dejar de ver como absolutamente necesario el conocimiento de la historia de CCOO, esto significa hacer conscientes a las personas que son ahora representantes sindicales que pertenecen a una organización que en los tiempos difíciles supo aprovechar la oportunidad de participar en las primeras EESS, infiltrándose en el sindicato vertical ( es decir, tenemos capacidad de adaptación) y supo sacar el mejor partido de la peor situación.

    Nuestra historia nos hace ver que gracias a nuestros antecesores, somos lo que somos y tenemos los derechos que tenemos, sin su lucha esto no habría sido posible y eso hay que hacerlo ver, no tenemos los derechos porque nosotros “lo valemos”, como algunas personas da la sensación que piensan, sino porque personas antes que nosotros lo conquistaron para nosotros y ahora nos toca el relevo.

    Para mi, esto es como cuando uno es pequeño, y en la familia nos suelen contar anécdotas de nuestros antepasados, bisabuelos/as, abuelos/as, las penurias que pasaron o lo que hicieron para resolver algunas situaciones, con todo esto nos van “enseñando” los valores familiares, son nuestras señas de identidad, no van en nuestro ADN, pero si lo vamos aprendiendo.

    Trasladar nuestros valores: reivindicativos, solidarios, de clase, de resistencia, de tenacidad... Y nuestras señas de identidad: somos un sindicato de izquierdas, sociopolítico, independientes a la hora de tomar decisiones, que nuestro sindicato ha influido en la sociedad que tenemos y que debe seguir haciéndolo, se consigue trabajando nuestra larga trayectoria como movimiento sindical.

    Ojo, no caigamos en el error de pensar que contar nuestra historia quiere decir que estamos anclados en el siglo XIX, y que así lo que hacemos es darles la razón a los que nos llaman dinosaurios. Lo que hay que saber transmitir es que gracias a esta larga trayectoria, experiencia y constante reflexión somos capaces de dar respuestas a las necesidades actuales de los y las trabajadoras, que seguimos teniendo esa capacidad de adaptación, como en su momento la tuvimos.

    Una anécdota curiosa es cuando en el primer curso de formación sindical les pregunto a las delegadas y delegados si saben por qué nos llamamos CCOO, el 99% de las personas no tienen ni idea, alguna intenta decir algo, curiosamente suelen ser ya con una edad que al menos supera la cincuentena…. Cuando les explico por qué y les empiezo a contar un poco la historia les observo mientras hablo y veo que me miran muy atentamente, es decir les interesa, y mucho, claro me suelo emocionar yo hablando y si me descuido se me va la mañana, pero se nota que han escuchado. Bueno igual influye que les digo que en la próxima sesión se lo voy a preguntar…

    Bueno en serio, lo que me gustaría reflejar con lo que os cuento es que tras mi experiencia os aseguro que trabajar esto en clase, sirve para que se “toquen”, se “vivan” esos valores que de otra manera no llegan ni a conocer muchas veces. Cuando las delegadas y delegados salen elegidos, lo que suelen querer del sindicato es que les ayuden a resolver sus problemas (a veces incluso que se los solucionemos sin más) porque no se cumple el convenio, porque le “engañan en la nómina”, o tienen contratos en fraude de ley. Es decir, tienen más una idea de que somos un sindicato de servicios, por tanto si no me sirve me desafilio (recordáis la sociedad líquida…) Una de las misiones de la formación sindical es conseguir que vean que ellos van a poder solucionar esos problemas, evidentemente, pero que además de ser útiles deben tomar conciencia de la organización a la que pertenecen, que significa ser de las CCOO y para eso deben conocer nuestra historia. No podemos olvidar nuestras raíces, porque ellas nos enseñan cómo somos, lo que hemos logrado, y con ello nos hacemos una idea de cómo debemos actuar ante las situaciones. Por eso es tan importante no perder nuestros orígenes, porque como decía Raimon “quien pierde sus orígenes pierde su identidad”.

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