Capacitación para el liderazgo de mujeres sindicalistas

    15/06/2018. Amaia Otaegui

    Artículo de opinión de Amaia Otaegui, de la secretaría confederal de Formación Sindical y Cultura del Trabajo, tutora del curso de formación ETUI.

    Entre los días 5 y 7 de junio se desarrolló la primera edición del curso de formación en capacitación en liderazgo para mujeres sindicalistas, organizado por ETUI (Instituto de formación de la CES) con la colaboración del sindicato finés SAK además de CCOO. Las 22 sindicalistas de 8 países europeos han conformado que por primera vez realiza esta actividad formativa, cuya segunda semana se desarrolló en la escuela sindical de Kilvajna, Finlandia.

    La participación española, además de dos compañeras de UGT, participaron Clotilde Iborra, secretaria de la Dona del País Valencià, Lucía Trevor, secretaria de la federación de Servicios de Galicia, Esther Martín, secretaria de Acción Sindical, Mujeres y Juventud de Canarias, y Francisca Gómez, secretaria confederal de Afiliación. La tutoría fue responsabilidad de Amaia Otaegui, de la secretaría confederal de Formación Sindical y Cultura del trabajo.

    Como en todas las experiencias de formación internacionales, la diversidad de origen de las participantes y sus diversas culturas sindicales ha añadido un valor de enriquecimiento excepcional. A la par, la presencia como tutora de Liz Rees, ex directora de formación de Unionlearns (TUC), era una garantía de calidad, pues sus habilidades y amplia experiencia en la dinamización de las actividades formativas se evidenciaron ya en la primera edición del seminario en nuestra escuela sindical confederal ‘Juan Muñiz Zapico’.

    El curso comenzó con una sencilla pero potente intervención de la expresidenta finesa Tarja Halonen, quien compartió su extensa experiencia tanto en el ámbito de su país, como desde su participación en el diseño de Objetivos del Milenio de la ONU. Se refirió a que en el presente debemos cambiar totalmente el modelo que habíamos encontrado normal donde los hombres mandan, disponen, escriben, los que, en fin, ocupan el espacio público. En esta nueva etapa se trata de reducir o mitigar las diferencias de los géneros y construir una cultura no androcéntrica, que valore por igual lo que se atribuye a hombres y mujeres, siendo este el momento de revisar los modelos masculinos que inconscientemente se transmiten desde la escuela y la familia, buscando un equilibrio de géneros donde la creación de autoconfianza en las mujeres para participar en ese mundo masculino es vital

    En este objetivo, la expresidenta se refirió al papel esencial de la educación, cuya clave reside en los docentes y en la inversión en aprender a aprender. Así lo han comprendido en Finlandia, líder mundial en educación. Insistió en que la parte de trabajo que hemos hecho históricamente las mujeres es fundamental, tenemos que dar importancia al trabajo que hacemos y demostrar que es un trabajo extraordinario y para que esto sea posible, primero tenemos que valorarlo las propias mujeres. Uno de los momentos más interesantes de su exposición fueron las referencias a que el liderazgo no solo se puede ejercer desde los patrones masculinos tradicionales, sino que las mujeres no deben renunciar a que la cabeza y los sentimientos estén permanentemente conectados en la actividad política (lo que han hecho siempre las mujeres, cuidar la vida de las personas).

    El seminario contó también con la participación de la principal impulsora de esta actividad formativa, Montserrat Mir, secretaria confederal de la CES. A través de la Encuesta anual de la CES sobre participación de las mujeres en las organizaciones sindicales, afirmó que hace tiempo que se ha planteado el reto de romper todas las barreras que impiden la incorporación plena de las mujeres en igualdad de condiciones en todos los niveles de decisión.

    Sin embargo, los datos reflejan que todavía estamos lejos de esa igualdad. Mir aseguró que cuando los sindicatos reflejen la diversidad de género en sus órganos de dirección, y promuevan activamente el liderazgo de mujeres, reconociendo y valorando sus capacidades, muchas más mujeres podrían afiliarse a sindicatos, reforzando el poder de los trabajadores y las trabajadoras para obtener mejor derechos para todos y todas. Concluyó que el objetivo estratégico en esta etapa era garantizar a las mujeres la igualdad de acceso para conseguir su plena participación en las estructuras de poder y en la adopción de decisiones.

    Junto a estas exposiciones de las expertas que abrieron las puertas del curso, pasamos a profundizar en los dos ejes formativos, coordinados por Valerica Dumitrescu, officer de ETUI. Estos ejes fueron definidos por las propias participantes en la evaluación de la primera semana del seminario en Madrid como las áreas prioritarias para profundizar en esta segunda semana: el entrenamiento en habilidades de comunicación, y el desarrollo de habilidades de negociación y resolución de conflictos y dificultades.

    La metodología de trabajo ha consistido, como viene siendo habitual, en sistemas y métodos participativos que proponen una interacción constante de las participantes a través del trabajo en grupos, y que finaliza con la exposición de los resultados en plenario. Este método facilita la comunicación, la expresión de las dificultades y las vivencias, permite la interacción entre las participantes y potencia el aprendizaje. La mezcla de mujeres de distintos sindicatos y distintos países en los grupos de trabajo posibilitó, además, que las propias participantes tomaran conciencia de que las inhibiciones y las dificultades en la comunicación son comunes y se deben más a aspectos sociales y culturales que a cuestiones individuales. Como resultado de esta actividad se ha reducido el miedo y se ha conseguido un acercamiento hacia otras realidades y experiencias.

    Como las mujeres tenemos, en general, una menor experiencia en la vida pública y laboral, se trabajó en la mejora en habilidades sociales y otras claves para una comunicación efectiva. Para ello contamos con la presencia de la experta Tehri Merilainnen, que además de explicar los nuevos modos de comunicación a través de las redes sociales, abordó el uso del lenguaje verbal como materia prima y el uso del lenguaje no verbal como un valor añadido a la comunicación. Después de la explicación, la actividad se centró en un taller práctico sobre hablar en público, que incluía un ejercicio individual para mejorar la capacidad de síntesis y las ideas clave en relación a un tema dado, a través de la preparación de la intervención. Sobre esta intervención, el conjunto de participantes opinaba sobre la claridad en el mensaje, el tono, la voz, la mirada, la expresión, y el tono postural. Los resultados de esta práctica fueron muy bien valorados.

    El objetivo del segundo eje del curso trataba de mejorar las habilidades en los procesos de toma de decisiones, en la negociación y en la gestión de los conflictos. La forma de trabajo consistió en una primera actividad de juego de rol, donde cada participante formaba parte de una rueda que comenzaba a observarse como parte del grupo, poniéndose en el lugar del otro u otra, y analizando como ella y otras personas interactúan y facilitan o entorpecen el diálogo. El ejercicio consistía en identificar los métodos para elaborar objetivos y las estrategias de movilización que permiten alcanzar esos objetivos.

    La orientación incluía la escenificación de un proceso de negociación, donde se habían repartido los papeles sobre dos partes en conflicto, la discusión sobre los elementos del conflicto, los componentes esenciales de cualquier plan o acción de cada una de las partes de una negociación, incluyendo la definición de un punto de vista, el establecimiento de metas, la articulación de estrategias, contar con los recursos y el personal requerido, la ejecución de las actividades de una forma inclusiva y participativa y el desarrollo de indicadores para evaluar la efectividad.

    Finalmente el último día se dedicó a la evaluación, actividad imprescindible para comprobar el grado de cumplimiento de las necesidades y expectativas previas, y muy útil para ajustar y mejorar las siguientes ediciones de esta actividad formativa. La evaluación sirvió también para reafirmar la necesidad de continuar afinando y mejorando sus habilidades comunicativas como método para reforzar su papel en el interior de sus organizaciones, al tiempo que se fortalece la cohesión la identidad de la red de mujeres sindicalistas.

    Madrid, 15 de junio de 2018.

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