28 de abril, una oportunidad para la cultura

    24/04/2019. José Luis Gil

    CCOO reivindica en estas elecciones generales “una cultura de calidad y equidad, diversificada, sostenible... y de acceso generalizado a la ciudadanía” y exigimos condiciones laborares dignas para los trabajadoras y trabajadores del sector.

    No es de recibo, que las políticas culturales no aparezcan en la campaña electoral, puesto que el modelo cultural es un reflejo de modelo de país. A escasos días de las elecciones apenas se habla del futuro de la cultura, el Pacto de Estado, Ley de Mecenazgo, protección de la propiedad intelectual, reforma de RTVE, la fiscalidad y el IVA cultural... estos temas no son objeto de grandes debates y propuestas, excepto algunos titulares sobre la tauromaquia, la defensa demagógica del folclore y las tradiciones que plantean algunos grupos políticos de manera provocadora.

    Desde CCOO reivindicamos una cultura de calidad y equidad, unas condiciones laborares digna para los trabajadoras y trabajadores del sector. Y promover y difundir los valores del trabajo decente como la solidaridad, la equidad, la cooperación, la paz, el feminismo, el sindicalismo, el medio ambiente…”.

    Para ello, reivindicamos:

    La cultura como “derecho de la ciudadanía y de la clase trabajadora”, debe tener el soporte y protección de los poderes públicos para que esté garantizado el derecho efectivo y generalizado de acceso a la misma, a través de una potente política cultural que apueste por aumentar la red de teatros, bibliotecas, museos, librerías, cines, centros culturales o galerías…

    En este sentido, exigimos la democratización de la cultura y apostamos por cerrar la brecha digital cultural por razón de sexo, poder adquisitivo, edad o residencia. Se trata que la cultura no esté limitada por brechas económicas y sociológicas.

    La cultura de calidad como “importante recurso económico”, constituye también uno de los sectores de oportunidad de desarrollo más dinámicos e importantes de nuestro país. El sector cultural representa más del 3% del PIB y genera más de medio millón de empleos directos. Nuestro objetivo será que la actual contribución de la cultura a la economía, aumente sustancialmente y converja con el conjunto de la Unión Europea.

    La cultura como “trabajo digno y estable”. Es un sector determinante para la creación de empleo y el cambio de modelo de crecimiento. Nuestro objetivo es exigir la mejora de las condiciones socio-laborales de trabajadores y trabajadoras, en todas sus facetas, del sector. No podemos admitir que la cultura soporte más del 60% de temporalidad y una importante brecha salarial.

    La cultura como parte del Diálogo Social. Entendemos la cultura como elemento fundamental del Estado del Bienestar. De igual manera que exigimos que Educación, Sanidad o Dependencia formen parte del Diálogo Social. Entendemos que debe abrirse un marco de negociación con el Ministerio de Cultura donde podamos plantear nuestro modelo y nuestras propuestas culturales.

    La cultura como instrumento de transformación social. Es importante apostar por un nuevo modelo cultural que priorice los contenidos referidos a un modelo de sociedad, más abierta, democrática e inclusiva. En este sentido, desde el Área de Cultura del Trabajo fomentaremos la creación, intercambio y difusión de contenidos culturales que apuesten por los valores del trabajo decente como la honestidad, la justicia, la solidaridad, el feminismo, la denuncia de las desigualdades sociales…

    La cultura como Política de Estado. Es imprescindible una auténtica política de Estado para la Cultura, basada en verdadero y potente Pacto de Estado por la Cultura. Un pacto donde puedan participar las administraciones públicas (Ministerio, CC.AA. y Ayuntamientos), instituciones, industrias culturales y sindicatos. Un pacto que tenga como objetivo aumentar las inversiones en una cultura de calidad y garantice el acceso a la ciudadanía y unas condiciones laborales dignas en el sector. Un Pacto político y social que estabilice las políticas culturales de nuestro país y que eviten los recortes y el retroceso de la última década.

    La cultura ha sido una de las mayores víctimas de la crisis. Han sido años de pérdida de empleo, cierre de empresas, inestabilidad laboral, profesional y empresarial, y nula gestión de las políticas de fomento cultural.

    Los recortes a la inversión cultural, el establecimiento del IVA cultural más alto de la Unión Europea, la aprobación de una Ley de Propiedad Intelectual sin diálogo (ni social, ni político), la falta de medidas reales de fomento del mecenazgo, no son sino la cúspide de una política fallida.

    Todo ello ha supuesto un empobrecimiento del sector cultural, que sólo ha resistido gracias a la dedicación de profesionales y artistas. Esta política ha situado a nuestro sector cultural en inferioridad de condiciones para competir con los países de nuestro entorno.

    Durante los últimos meses, la política cultural del Gobierno actual, ha cambiado pero aún es insuficiente.

    Porque la cultura es, ante todo, un derecho de la ciudadanía y un deber del Estado. Un derecho garantizado por la Constitución y un elemento esencial para desarrollar plenamente la democracia, el progreso y la cohesión social.

    Y es un pilar esencial para el país. De gran importancia económica, crea miles de empleos y es un sector estratégico para la transformación social y nuestra proyección en el exterior.

    Queda mucho por hacer y esperamos que el próximo Gobierno que salga de las urnas del 28 de abril retome una verdadera política cultural basada en el diálogo y el compromiso con los agentes sociales e instituciones del sector.

    José Luis Gil es Secretario confederal de formación sindical y cultura del trabajo de CCOO.

    Ver artículo de Nueva Tribuna

     

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